TITULARIZACIÓN BANCARIA

photo-1465918424371-da226f85990bQue la normativa/política española sobre vivienda y protección a consumidores (e inversores), y la de la Unión Europea están constantemente a la gresca, es un tema que venimos exponiendo en este Blog desde hace tiempo.

Otro ejemplo de estas desavenencias permanentes, es la titulación hipotecaria que ha sido frenada por el Parlamento Europeo.

Lo curioso en esta ocasión es que, el nuevo impulso a este tipo de herramientas lo quería dar la propia Comisión Europea, que pretendía  revitalizar este mecanismo de financiación de los bancos consistente en convertir su cartera de créditos en bonos, obligaciones y cédulas comercializables y dispersar así el riesgo.

La estigmatización de esta figura quizá venga de ¿los 2,4 billones de euros que llegó a sumar el mercado europeo de titulizaciones antes de la crisis de las hipotecas basura? ¿del 50% de caída media sufrida por las titulaciones en Europa tras el colapso de Lehman Brothers y que aún no se ha recuperado? O ¿que serían 150.000 millones de euros lo que aumentaría el crédito en Europa con la revitalización de las titulizaciones, según la CE?

Por el momento no ha valido de nada el cumplimiento de los compromisos adquiridos por el sector bancario, el Parlamento Europeo no los valora lo suficiente como para dar luz verde a un producto bancario que, mal empleado y regulado, ha resultado ser demoledor en el pasado, generando la enorme recesión económica ( de origen financiero) que todavía estamos en vías de superación.

En el caso de España (como en el resto de Europa), la titulización hipotecaria está cayendo año a año desde 2008, por el mismo y profundo  descrédito del producto en el pasado.

Esta menor incorporación de nuevas titulizaciones, hace que los saldos medios de los activos hipotecarios titularizados vengan, asimismo cayendo, desde  2012.

Del total de activos hipotecarios vivos se habían titulizado (sacado del balance y empaquetado a inversores) el 55,4% en 2015. Significa esto que la banca española tiene un amplísimo margen para seguir titulizando sus activos hipotecarios en cantidades notablemente astronómicas ,sin ningún impedimento legal ni financiero, más allá de los requisitos que se exigen hoy en día, acerca de la “limpieza” del producto que colocan.

Los índices de dudosidad hipotecaria (en concreto en el ámbito de la vivienda) siempre han sido extraordinariamente  bajos en el Estado español (lo último que dejamos de pagar es la casa, es un adagio en el sector), y el repunte que experimentaron en los años más duros de la crisis está siendo corregido, reduciéndose de nuevo la morosidad,  que se sitúo en el 4,76% en 2015.

La posible afectación de la Ley de Vivienda Vasca al mercado de titularización bancaria (mediante los mecanismos de expropiación temporal de uso de las viviendas en procesos terminales de ejecución hipotecaria) ha sido uno de los argumentos empleados por el Gobierno Central para solicitar la inconstitucionalidad de determinados preceptos de la citada ley.

Aunque la citada alegación no aporta ninguna cifra ni fundamento económico ninguno para tal presunción, parece que los datos oficiales existentes aportados por el propio Banco de España, no permiten avalar tal hipótesis.

Significa esto que, aplicando los criterios de prudencia financiera exigibles hoy en día, que pasarían por no poner en el mercado activos en riesgo ( grupo en el que se incluirían las viviendas en procesos de ejecución hipotecaria pero también las hipotecas basura concedidas relajadamente en la época de boom), el margen del que dispone la banca para seguir titulizando es extremadamente elevado, por lo que en términos financieros, ni las medidas de buenas prácticas bancarias del Estado,  ni la humilde aportación de la Ley de Vivienda vasca, podrían hacer ni siquiera cosquillas al sistema.

Tienen un problema de credibilidad, y eso se gana con buenas prácticas y regulaciones exigentes.

Mientras  tanto, dispone de abundantes recursos financieros tanto vía depósitos bancarios  como facilidades financiaras al crédito del Banco Central Europeo, para seguir concediendo crédito. La banca española es la que mejor y más barato se financia ahora mismo de Europa.

Finalmente, de  hecho y en la realidad práctica actual, el crédito hipotecario se está recuperando sin que aumente la titulización hipotecaria, lo que implica que se están financiando muy bien por otras vías.

 
Más información:

http://cincodias.com/cincodias/2016/04/25/mercados/1461605777_324461.html

http://cincodias.com/cincodias/2016/05/12/mercados/1463076241_852021.html

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